Usar el DNI de otra persona sin su permiso no es “una simple travesura” ni un tema menor de protección de datos. En España, puede implicar delitos penales graves (como estafa, falsedad documental o usurpación de estado civil), además de multas administrativas muy elevadas por vulnerar la normativa de protección de datos. Y las consecuencias no solo afectan a quien comete el hecho, sino también a la víctima, que puede verse envuelta en deudas, procedimientos judiciales o incluso investigaciones penales.
Desde la perspectiva de un abogado penalista con experiencia en Madrid o A Coruña, el uso de un DNI sin consentimiento se analiza siempre caso por caso: qué se ha hecho exactamente con ese documento, con qué finalidad y qué daños se han producido. En función de esos elementos, estaremos ante una simple infracción administrativa o ante uno o varios delitos castigados con penas de prisión.
Qué pasa si usas un DNI sin consentimiento según el derecho penal español
Cuando alguien se pregunta “qué pasa si usas un DNI sin consentimiento”, la respuesta jurídica no es única. El Código Penal no tiene un artículo que diga literalmente “usar el DNI de otro es delito”, pero sí castiga las conductas que suelen realizarse con ese uso indebido. En la práctica, el DNI ajeno se utiliza para:
- Contratar líneas telefónicas, créditos rápidos, alquileres o compras a plazos.
- Crear perfiles falsos en redes sociales o plataformas digitales.
- Recoger paquetes, cobrar cheques o realizar trámites administrativos.
- Acceder a sistemas informáticos o servicios online restringidos.
En todos estos supuestos, el DNI es la herramienta para suplantar la identidad de otra persona y obtener un beneficio económico, una ventaja o incluso para perjudicarla. Desde el punto de vista penal, esto puede encajar en delitos de:
- Estafa (art. 248 y ss. CP), cuando se consigue un beneficio económico engañando a un tercero.
- Falsedad documental (art. 390 y ss. CP), si se manipulan documentos o se crean contratos a nombre de otro.
- Usurpación de estado civil (art. 401 CP), cuando se actúa de forma continuada como si se fuera otra persona.
- Delitos informáticos, si el uso del DNI se combina con accesos ilícitos a sistemas o cuentas online.
Por tanto, no es el simple hecho de “tener” el DNI de otro lo que se castiga, sino lo que se hace con él. Pero en la práctica, casi cualquier uso del DNI ajeno sin consentimiento con finalidad fraudulenta puede acabar en un procedimiento penal.
Principales delitos relacionados con el uso de un DNI sin consentimiento
El uso del DNI ajeno para cometer estafas
Uno de los escenarios más frecuentes es utilizar el DNI de otra persona para contratar servicios o productos que luego no se van a pagar. Por ejemplo, contratar una línea móvil, un crédito online o un renting de vehículo. En estos casos, la empresa cree que está firmando con el titular del DNI, pero en realidad está siendo engañada.
Jurídicamente, esto suele encajar en el delito de estafa. Se produce un engaño bastante, se induce a error a la empresa o entidad y se obtiene un beneficio económico ilícito a costa de un perjuicio. Las penas básicas de estafa pueden ir de 6 meses a 3 años de prisión, y aumentar si la cuantía es elevada o concurren agravantes.
Falsedad documental y contratos firmados con el DNI de otro
Cuando el DNI se utiliza para firmar contratos, rellenar formularios o crear documentos como si fuera el titular quien los firma, podemos estar ante un delito de falsedad documental. No es necesario falsificar físicamente el DNI; basta con atribuir a otro una firma o un consentimiento que nunca ha prestado.
La falsedad documental está castigada con penas que, en su modalidad más grave, pueden llegar a 3 a 6 años de prisión, además de multa, especialmente si se trata de documentos oficiales o mercantiles con relevancia jurídica.
Usurpación de estado civil: hacerse pasar por otra persona
Cuando el uso del DNI sin consentimiento va más allá de un hecho aislado y la persona se hace pasar de manera continuada por el titular (abre cuentas, firma contratos, actúa sistemáticamente bajo esa identidad), puede hablarse de usurpación de estado civil (art. 401 CP).
Este delito se da cuando alguien “usurpa el estado civil de otro”, es decir, adopta su identidad de forma estable. Las penas previstas son de 6 meses a 3 años de prisión, que pueden acumularse a otros delitos (estafa, falsedad, etc.).
Delitos informáticos vinculados al uso del DNI
En la actualidad, muchos fraudes se cometen online. El DNI es la llave para abrir cuentas, verificar perfiles o acceder a servicios digitales. Si se usa sin consentimiento para:
- Acceder a cuentas bancarias o plataformas financieras.
- Crear perfiles falsos para estafar a terceros.
- Introducirse en sistemas protegidos.
En estos casos podemos estar ante delitos informáticos (acceso ilícito a sistemas, fraude informático, etc.) que se suman a los delitos tradicionales de estafa o falsedad. En estos casos, la intervención de un abogado penalista especializado en delitos informáticos es clave para analizar pruebas digitales, rastros de IP, correos, etc.
Multas y sanciones administrativas por usar o guardar un DNI sin permiso
Además del ámbito penal, el uso del DNI sin consentimiento tiene una dimensión muy relevante en protección de datos. El DNI es un dato personal especialmente sensible porque permite identificar de forma inequívoca a una persona. Tratarlo sin base legal o sin respetar los principios del RGPD y la LOPDGDD puede implicar multas administrativas muy elevadas.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha sancionado en los últimos años a numerosas empresas por:
- Solicitar y conservar copias del DNI sin necesidad real.
- Exigir fotocopias del DNI para trámites donde bastaba con mostrarlo.
- Guardar copias del documento más tiempo del imprescindible.
Las multas pueden llegar, en los casos más graves, hasta 20 millones de euros o el 4 % de la facturación anual global de la empresa, aunque en la práctica las sanciones se adaptan al tamaño de la entidad y a la gravedad de los hechos.
Cuándo se considera que usar un DNI sin consentimiento es delito
No todas las conductas relacionadas con el DNI ajeno van a acabar en un juzgado penal. Es esencial distinguir entre:
- Uso indebido sin ánimo de fraude: por ejemplo, guardar una fotocopia del DNI de un cliente más tiempo del permitido. Aquí estamos ante un posible incumplimiento de protección de datos, sancionable administrativamente, pero no necesariamente un delito.
- Uso con finalidad de engaño o suplantación: contratar servicios, solicitar préstamos, engañar a terceros, etc. En estos casos, sí entramos en el ámbito penal, con posibles penas de prisión.
Para que se configure un delito, los tribunales valoran elementos como:
- Si ha existido engaño a una tercera persona o entidad.
- Si se ha generado un perjuicio económico o un riesgo claro para el patrimonio de alguien.
- Si se ha simulado la identidad del titular del DNI de forma consciente y reiterada.
Por eso, ante cualquier sospecha de que se está utilizando un DNI sin consentimiento con fines fraudulentos es recomendable consultar de inmediato con un abogado penalista, tanto si eres la víctima como si te han denunciado.
Responsabilidad penal y civil de quien usa un DNI ajeno
El uso ilícito de un DNI sin consentimiento puede generar una doble responsabilidad:
- Responsabilidad penal: penas de prisión, multa penal, antecedentes penales.
- Responsabilidad civil: obligación de indemnizar los daños y perjuicios causados a la víctima (deudas, intereses, daños morales, inclusión en ficheros de morosidad, etc.).
En muchos procedimientos penales, el juez no solo impone una condena, sino que también fija una indemnización económica para la persona cuya identidad ha sido suplantada. Esa víctima puede reclamar:
- El importe de las deudas que se le han atribuido injustamente.
- Los gastos derivados de defenderse (abogado, procurador, informes periciales).
- El daño moral por la angustia, el tiempo perdido, el descrédito o los problemas de reputación.
Un abogado penalista puede personarse como acusación particular en representación de la víctima y reclamar de forma conjunta la condena penal y la indemnización económica correspondiente.
Qué hacer si sospechas que han usado tu DNI sin permiso
Si detectas movimientos extraños o indicios de que alguien está utilizando tu DNI sin autorización, es crucial actuar rápido. Algunos signos de alarma son:
- Recibir facturas o contratos de servicios que no has contratado.
- Notificaciones de deudas o impagos que desconoces.
- Avisos de inclusión en ficheros de morosidad (ASNEF, RAI, etc.).
- Mensajes o correos sobre altas de servicios online que no has realizado.
Ante esta situación, los pasos recomendables son:
- Denunciar ante la Policía Nacional o Guardia Civil, aportando toda la documentación que tengas (cartas, emails, contratos, extractos bancarios).
- Contactar con las entidades afectadas (bancos, compañías telefónicas, financieras) para informar de la suplantación de identidad y bloquear productos o servicios.
- Consultar con un abogado penalista en tu zona (Madrid o A Coruña) para valorar la interposición de querella y la reclamación de daños.
- Ejercer tus derechos de protección de datos ante la empresa que ha tratado tu DNI sin las debidas garantías, pudiendo denunciar también ante la AEPD.
Cuanto antes se actúe, más fácil será acreditar que eres víctima y no responsable de las deudas o contratos. Dejar pasar el tiempo puede complicar la defensa.
Recomendaciones para empresas que tratan DNIs de clientes o empleados
Las empresas españolas que trabajan con datos de clientes, proveedores o empleados deben ser especialmente cuidadosas con el tratamiento del DNI. No solo por las posibles sanciones de la AEPD, sino también porque un uso negligente puede derivar en delitos económicos o informáticos si terceros acceden a esa información.
Algunas buenas prácticas esenciales son:
- Solicitar el DNI solo cuando sea estrictamente necesario y exista una base legal clara (obligación legal, ejecución de contrato, etc.).
- Evitar hacer y conservar copias del DNI si basta con mostrar el documento.
- Limitar el acceso al DNI dentro de la empresa a las personas estrictamente necesarias.
- Destruir de forma segura las copias una vez cumplida la finalidad para la que se recabaron.
- Formar al personal en protección de datos y en la importancia de no usar el DNI de clientes o compañeros para fines distintos a los autorizados.
Un uso inadecuado del DNI dentro de la empresa puede acarrear responsabilidad para la propia entidad, pero también, en casos graves, responsabilidad penal individual de empleados o directivos que lo utilicen con fines fraudulentos.
| Conducta con el DNI | Riesgo principal | Posibles consecuencias |
|---|---|---|
| Guardar copias sin necesidad | Infracción de protección de datos | Multa de la AEPD, daño reputacional |
| Usar el DNI de un cliente para contratar servicios sin su permiso | Estafa y falsedad documental | Penas de prisión, indemnizaciones |
| Compartir DNIs internamente sin control | Filtraciones y suplantaciones de identidad | Reclamaciones civiles y sanciones |
Cómo puede ayudarte un abogado penalista si te ves implicado
Tanto si eres la víctima de un uso fraudulento de tu DNI como si te han denunciado por utilizar el DNI de otra persona sin consentimiento, la asistencia de un equipo de abogados penalistas especializado en derecho penal es determinante para proteger tus derechos.
En el caso de la víctima, el abogado puede:
- Asesorarte sobre la denuncia penal y la personación como acusación particular.
- Reclamar indemnización por daños y perjuicios frente al responsable y, en su caso, frente a la empresa que no verificó correctamente tu identidad.
- Coordinarse con especialistas en delitos informáticos si el uso del DNI se ha producido en entornos digitales.
Si eres investigado o acusado, un abogado penalista puede:
- Analizar el caso y valorar si realmente tu conducta encaja en un delito de estafa, falsedad o usurpación de estado civil.
- Plantear estrategias de defensa (falta de dolo, error, ausencia de perjuicio, etc.).
- Negociar con la acusación y el Ministerio Fiscal para reducir las consecuencias penales y económicas.
En cualquier caso, ante la duda de “qué pasa si usas un DNI sin consentimiento”, la respuesta siempre pasa por la prudencia: nunca utilizar el documento de otra persona sin su autorización expresa y, si ya existe un problema, acudir cuanto antes a un profesional del derecho penal en tu localidad.
Preguntas frecuentes
Sí puede serlo si la utilizas para suplantar a esa persona o contratar productos o servicios en su nombre. Aunque el documento te lo hayan enviado, solo puedes usarlo para la finalidad concreta para la que te lo dieron; cualquier otro uso sin permiso puede derivar en responsabilidad penal y en reclamaciones de daños.
Aunque no haya perjuicio económico, el mero intento de contratar o de suplantar a alguien puede investigarse penalmente. Además, la persona afectada podría denunciar el hecho y reclamar por la intrusión en su esfera personal o por el riesgo creado, por lo que es recomendable asesorarse y documentar que se ha devuelto y dejado de usar el documento.
Compartir un DNI ajeno, incluso hallado en la calle, vulnera la normativa de protección de datos y puede facilitar suplantaciones de identidad. Lo correcto es entregarlo a las autoridades o a una oficina de objetos perdidos, sin hacer copias ni difundirlo; de lo contrario podrías afrontar reclamaciones y sanciones administrativas.
Es clave recopilar toda la documentación (facturas, contratos, correos, mensajes, movimientos bancarios) y cualquier prueba que acredite que tú no realizaste esas gestiones, como justificantes de ubicación, testigos o registros de actividad digital. Con ese material se puede solicitar a las entidades implicadas los datos técnicos (IPs, grabaciones, firmas) para reforzar la prueba de la suplantación.
Aunque no haya perjuicio económico, el mero intento de contratar o de suplantar a alguien puede investigarse penalmente. Además, la persona afectada podría denunciar el hecho y reclamar por la intrusión en su esfera personal o por el riesgo creado, por lo que es recomendable asesorarse y documentar que se ha devuelto y dejado de usar el documento.








